No es una novedad que en Hollywood se haga un remake. Ya ha ocurrido con bastantes y muchas otras películas, como El Planeta de los Simios, The Italian Job, The Producers, Oceans’ Eleven y un larguísimo et cétera. No existe una norma general en cuanto a calidad, y las “estadísticas” se mantienen “fifty-fifty” en cuanto a remakes buenos y remakes malos (comparados con el filme original).
Lo que ha llamado mi atención es que este verano hay, que yo sepa, dos remakes compartiendo cartel (o habrá, si no se ha estrenado una o ninguna de estas dos películas). Y no es el cartel lo único que comparten, ya que se trata de dos comedias europeas, una inglesa y otra francesa, que ahora se americanizan a fuerza de estereotipos.
Hablo de Un funeral de muerte (“Death at a funeral”) y La Cena de los Idiotas (“Le dîner de cons”), dos películas bastante divertidas, a mi gusto, que no necesitan remake alguno. Para mí es como coger un chiste que hace gracia e insistir con él… ¡y hacer que deje de hacer gracia!
No me puedo creer que en “paraíso del cine” no puedan encontrar a escritores con ideas graciosas a la par que originales. Pero eso, también lo sabemos todos.