Crecí en los 80, y a mucha honra

Para todos aquellos que crecieron en los ochenta (o cómo yo, en los ochenta y pico – noventa y poco) y para los fans del Reno Renardo, que se que no sois pocos, os dejo este curioso video. Me quedo con “Naranjito merecía la muerte” y “Por poco más de cinco duros te comprabas un Frigopié”.

¡Un saludo!

P.D.: Buena generación la nuestra ;-) Se de uno que así lo piensa


Este correo está dedicado a las personas que saben quienes son El Piraña, la Abeja Maya, M.A .del Equipo A, Donovan y la comandante Lydia, Don Gato y Chema el Panadero.

La verdad es que no sé como hemos podido sobrevivir. Fuimos la generación de la “espera”; nos pasamos nuestra infancia y juventud esperando. Teníamos que hacer “dos horas de digestión” para no morirnos en el agua, dos horas de siesta para poder descansar, nos dejaban en ayunas toda la mañana y los dolores se curaban esperando.

Mirando atrás, es difícil creer que estemos vivos: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad y sin airbag, hacíamos viajes de 10 a 12 horas con cinco personas en un 600 o un Renault 12, o un Renault 4 (que aún tiene mi padre en perfecto estado), SIMCA 1000 y qué decir de ese Chrysler de techo negro y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños, acordaros del calcio-20. Andábamos en bicicleta sin casco, hacíamos auto-stop, más tarde en moto, sin papeles. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Jugábamos a ver quien era el más bestia. Pasábamos horas construyendo carros para bajar por las cuestas o simplemente en cartones y sólo entonces descubríamos que habíamos olvidado los frenos. Jugábamos a “churromediamanga mangotero” y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales. Salíamos de casa por la mañana con una mochila llena de libros que pesaba 10 kilos y no sabíamos que era un troley, jugábamos todo el día, y sólo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosa de niños y se curaban con mercromina y unos puntos. Nadie a quién culpar, sólo a nosotros mismos. Tuvimos peleas y nos zurrabamos a golpes unos a otros y aprendimos a superarlo. Merendábamos bocadillos de nocilla y de salchichón, y no yogures bio, lunchables, ni comida bifidus activa. Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de refrescos o lo que se pudiera beber y nadie se contagió de nada. Nos contagiábamos los piojos en el cole y nuestras madres lo arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente o con “CruzVerde”. Quedábamos con los amigos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a los chinches, al escondite, al pollito inglés, a cambiar cromos…, en fin, tecnología punta. Íbamos en bici o andando hasta casa de los amigos y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, y nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel ¡Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos?
Hicimos juegos con palos, perdimos mil balones de fútbol. Bebíamos agua directamente del grifo, sin embotellar, y algunos incluso chupaban el grifo. Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la “escopeta de perdigones”, antes de ser mayores de edad y sin adultos, ¡¡DIOS MÍO!!
En los juegos de la escuela, todos participaban en los equipos y los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repetían curso… ¡Qué horror, no inventaban exámenes extra!
Veraneábamos durante 3 meses seguidos, y pasábamos horas en la piscina o en las balsas de riego, sin crema de protección solar, sin clases de natación, de paddle o de golf, sin palos de espuma, sólo una recamara negra de coche y sabíamos construir fantásticas cabañas con palos y plásticos, campos de fútbol en cualquier sitio con porterías de imaginación, con dos piedras. Ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo, no en un Chat diciendo “: )” “: D” “: P”.

Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos acrecercon todo ello. No te extrañe que ahora los niños salgan gilipollas. Si tú eres de los deantes…¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños.

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6 comentarios para “Crecí en los 80, y a mucha honra”

  1. Charles dice:

    Ya lo había leído, pero es una verdad como un templo. Ahora todos tienen miedo, se echan las culpas y demás. La verdad es que lo pasamos bien de pequeños, al menos yo, y mira que era el gordo del grupo. xd
    El parque de Isildur era de albero y jugábamos al fútbol, al escondite y al coger entre los camiones que aparcaban allí, llenándonos de grasa y recibiendo regañinas. En la atarazana (o como se llamara), jugábamos al fútbol también con el peñita, y en raras ocasiones, hasta al baloncesto en unas canastas que a veces tenían el aro para el arrastre.

    Si amigos, fueron tiempos mejores, al menos para los niños.

  2. Maite dice:

    Muy cierto es. Demasiadas tonterías hay en estos días de hoy en que los niños además de gilipollas, pisotean a sus padres (a hostias los criaba yo a esos).

  3. Kanon dice:

    Muy bueno el video. La verdad es que considero que somos afortunados, porque es posible que hayamos sido la ultima generacion que realmente ha tenido infancia. Los niñis de ahora quieren cecer, ser grandes y jugar a jegos de mayores. Yo añoro ser niño.

  4. Isildur dice:

    Si por Maite fuera volvía Paquito el de los paredones ¬¬U

    …y sobreviví, haciendo la grulla de karate kid.

    La historia se repite. Falta ver cuando.

  5. TiTaN dice:

    Me acuerdo que cuando tenia que ir a la altura de donde está ahora el gym al-andalus me parecia un mundo, y ya no te cuento para ir al MAS de casa de virosta (que antes era un cobrero), y cuando jugaba al beisbol en mi calle, al tronpo o peonza, canicas, etc.

    Pero es curioso, ahora con internet, podemos revivir aquellas imagenes que veiamos en la tv.

    Entonces, me quedo con mi juventud pero con internet.jejeje

  6. vito para los amigos dice:

    ahhh aquellos años….que habra sido de aquellas costumbres de antaño eramos felices si. hay muchas imganes que describen aquellos años, todas de infancia pero aunque no fuese una imagen feliz, para mi la que fue imagen de los 80 aunque un poco politica, me impacto, el heroe de tiananmen, cuyo link para quien no la conozca pongo, me gustaria ver si un niño de hoy entenderia los cambios pasados para llegar al siglo de los videojuegos y haria algo …parecido, pues el destino de aquel hombre cambio por estar en la calle, en sitio adecuado y en el momento idem y su proeza no temerle a una fila de tanques que venian de matar a cientos de estudiantes.

    un saludo… ahh la cancion es melancolica pero mira que no incluirla…

    http://estaticos01.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2008/06/03/1212486531_extras_ladillos_1_0.jpg

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