Quedan todavía veinticinco minutos para tomarme my lunch-break. Mi horita de descanso entre cuatro horas sin hacer nada y otras cuatro horas sin hacer nada. Llevo contratado en este sitio cuatro meses, y habré trabajado un total de 10 días, el resto de los días consisten en 8 horas de aburrimiento.
¿Estaré loco? A todo el mundo que le digo que me pagan por no hacer nada me responde “¡Que suerte tienes!” y para seros sinceros, era lo que pensaba al principio de entrar aquí, pero a medida que la cantidad de horas de tocamiento de webada han ido ascendiendo exponencialmente mi paciencia ha ido en decremento. Por un lado me da igual, porque el objetivo de trabajar en este sitio era conseguir reunir dinero suficiente para pagar mi tercer y último año en la universidad (¡Objetivo conseguido!), pero por otro, el jodimiento veranil ha sido mayor que si lo hubiera pasado (el verano) en un sitio donde estuviera bien. En fin… ¡no se puede tener todo en esta vida!
Por la parte que me toca dezpiadadoz, sigo pensando en escribir algún post que otro, pero todavía están verdes (gracias Isidro por tener el Log con la conversación, si no habría perdido el post de la nocturnidad gracias a mi memoria de pez), así que… próximamente en sus mejores LCD (cuyo plural es LCD y no LCDs, según leí el otro día en la RAE mientras mataba algo de tiempo)
Eso si… estoy aprendiendo mucho. De política, economía, ciencia, programación web y tengo la satisfacción personal de, con mis básicos conocimientos de “Seguridad en la Red Local”, saber más que el inútil pajillero del informático de la empresa.
¡Con dió!