No se si os ha pasado alguna vez, pero hay noches que mi cerebro no puede parar de pensar (y, por consiguiente, no me puedo dormir). Nada de leyes de la física o fórmulas matemáticas, sólo chorradas. Y hoy os voy a escribir sobre una de ellas.
¿Qué pasaría si sólo tuviésemos una oreja? ¿Dónde estaría colocada?… es coña. La de verdad es… ¿Qué pasaría si hiciésemos lo que queremos exactamente cuando queremos? Y no me refiero a “encender la tele”, “conquistar el mundo” ni nada de eso. De hecho, para responder a la pregunta, debes excluir TODO lo que atañe a la vida en sociedad.
Me refiero a “levantarte cuando dejes de tener sueño” (en vez de “por la mañana”, o “a las 9, cuando suena el despertador”), irte a la cama cuando tengas sueño (aunque sean las 6 de la tarde), comer cuando tengas hambre, etc.
Parece ser que no soy el único al que esta historia le quita el sueño (aunque en mi caso, sólo fuera una noche). Porque todas las situaciones a las que me he referido antes se corresponden con ciclos biológicos del cuerpo humano de las personas humanas del mundo humano, y estos ciclos no son de 24 horas, como los días humanos de las personas humanas de…
Todo lo que escribo a continuación viene de una excelente trilogía de posts escrita por Pseudópodo, titulada “Ritmos circadianos“.
Todos tenemos tres ciclos (vienen de serie, si quieres más, tendrás que gastarte el dinero): el de la consciencia (vigilia/sueño), el de la actividad orgánica (temperatura corporal) y el del ambiente (día/noche). Y la cuestión que yo planteo, y que está en esta trilogía planteada igualmente… ¿están los dos primeros ciclos influenciados por el tercero?
Una tercera persona a la que esto SI que le quitaba el sueño, Michel Siffre, pasó dos meses en una cueva en los Alpes, donde vió como sus días, una vez que su ciclo de la consciencia y de la actividad orgánica dejaban de ser influenciados por el ambiente, duraban 26 horas. No contento con el resultado, se metió bajo tierra durante la friolera de seis meses.
Es curioso saber que esta adaptación al ciclo del ambiente no sucede igual en todas las personas, y que es por eso por lo que hay gente que se acuesta temprano y se levantan temprano, y gente que se acuesta tarde y se levanta tarde… están “biológicamente programados” para hacerlo.
Sería razonable pensar que los dos ciclos humanos están sincronizados en uno con el otro, pero si algo comprobó Siffre en esos seis meses en la cueva es que si son apartados del ciclo del ambiente durante varias semanas, estos dos ciclos también empiezan a desincronizarse. Para ver qué más se descubrió sobre este tema, está todo en la tercera parte de la trilogía.

Arriba. Gráfico que relaciona el ciclo de la temperatura corporal con la probabilidad de que te entre sueño
Yeeeejaaaa!
P.D.: Maite, sigo pensando que duermes demasiado.
P.P.D.: Isidro, ten cuidado estudiando por las noches, en “la zona zombi”
Tags: ciencia, paridas, ritmos circardianos, sueño
Aparte de que creo que acabas de postear, lo cual me ha sorprendido, el tema lo toque de pasada por una conocida que tiene el sindrome de tourett (pero descubri que no es realmente como el de la peli de gigolo), que tiene el ciclo cambiado (mas bien esta descontrolado, que diria ella) y es una puñetera mierda si tienes que hacer vida diurna.
De todas maneras, me leere los enlaces que pusiste y ya te contare.
Un abrazo
Voy a bichear el link que has puesto porque me ha llamado la atención este tema.
PDT. Respondiendo por alusión: “…y?”
Estoy bastante de acuerdo con lo dicho. Incluso la gráfica. Solo que no todos somos iguales (eso sería comunismo)
En particular, el momento álgido de sueño serían las 3 de la mañana, y para mi son las 7/8. Y mi ciclo natural yo lo estimo en 30/34 horas, Con 11/12 para dormir (y no 26 como reza más arriba)
Auún con todo, me parece un tema de lo más interesante. Y no da calidad de vida precisamente, pero se estudia mejor por la noche. Y en verano no te digo…